Qué es la salida de la curva
La salida de la curva es su parte final, en la que el esquiador completa el cambio de dirección y la regulación de la velocidad deseados, y al mismo tiempo empieza a liberar los cantos y el apoyo antes de pasar a la siguiente curva. Se enlaza con la conducción de la curva y se superpone con la transición entre curvas. No es una posición fija ni un momento en el que el esquiador deba detener el movimiento.
Las fuentes especializadas no usan un único modelo para dividir la curva. Algunas distinguen el inicio y la conducción, otras describen por separado la terminación de la curva, el cambio de carga o el cambio de cantos. En la investigación biomecánica, la transición entre curvas se determina, por ejemplo, según la evolución de las fuerzas, la descarga de los esquís o la posición relativa de la trayectoria de los esquís y el centro de gravedad. Por eso no se puede definir la salida con una sola imagen universal ni con un porcentaje exacto de la duración de la curva.
Qué ocurre en la salida
El esquiador todavía aprovecha el efecto de la curva anterior, pero va reduciendo poco a poco el canteo y cambia la distribución de la carga. El esquí exterior anterior deja de ser el apoyo principal, los esquís se acercan a una posición más plana sobre la nieve y se prepara la colocación de nuevos cantos. Al enlazar curvas, se trata de un movimiento continuo: el final de una curva es al mismo tiempo la preparación de la siguiente.
La forma de la salida la influye sobre todo:
- dirección de bajada – una curva más terminada lleva los esquís de forma más marcada a través de la pendiente,
- velocidad – una conducción más larga a través de la pendiente y un deslizamiento controlado pueden reducir la velocidad,
- ritmo – una liberación fluida permite enlazar la siguiente curva sin interrupción,
- posición para la siguiente curva – el esquiador necesita abandonar a tiempo el apoyo anterior, no quedarse en él.
La salida no siempre tiene que ser tallada. En una pendiente más empinada, en curvas cortas o cuando se busca regular la velocidad, puede incluir un deslizamiento adecuado. Por eso, la calidad no la determina la pureza de la traza en sí, sino si el modo elegido corresponde al terreno, a la velocidad y a la intención del descenso. La mecánica de la curva cambia según el canto, la orientación de los esquís y su interacción con la nieve.

La salida en competición
En competición, la salida forma parte de la solución de la línea entre puertas. Terminar demasiado tarde puede orientar los esquís demasiado a través de la pendiente y provocar una pérdida innecesaria de velocidad. Abandonar la curva demasiado pronto, en cambio, puede llevar a una línea demasiado recta o demasiado baja, tras la cual el corredor tiene que salvar la siguiente curva con un fuerte canteo o frenando.
Sin embargo, no existe una regla que diga que la salida debe terminar siempre en el mismo punto respecto a la puerta. Depende de la disciplina, la colocación del recorrido, la inclinación, la velocidad y la puerta siguiente. Los análisis biomecánicos del eslalon gigante muestran que la evolución de las fuerzas y de las distintas fases de la curva cambia también según la colocación del recorrido.
Niños y aprendizaje de la salida
A un principiante o a un niño más pequeño, el entrenador por lo general no le explica la salida como una fase biomecánica aislada. Es más comprensible trabajar con el resultado: completar el giro hacia la dirección deseada, mantener un ritmo fluido y encadenar los giros sin detenerse ni descargar bruscamente los esquís.
En una pendiente suave y despejada se puede cambiar hasta dónde deben continuar los giros a lo largo de la pendiente, o llevar al niño por un pasillo de ayudas blandas. La dificultad debe corresponder a la edad, al nivel de esquí, al terreno y a la capacidad del niño para regular la velocidad. Una instrucción uniforme del tipo «siempre ponte de pie» o «siempre baja» es demasiado simplificadora: la literatura especializada describe la transición con mayor extensión y también con mayor flexión de las extremidades inferiores, y estas estrategias tienen exigencias motrices y fisiológicas distintas.
Errores típicos
- Quedarse en los cantos viejos: el esquiador mantiene el giro demasiado tiempo, llega muy atravesado respecto a la pendiente y el siguiente giro empieza con retraso.
- Impulso brusco hacia arriba: en lugar de una liberación fluida, se produce un salto o una descarga repentina, tras la cual los esquís son más difíciles de conducir con precisión.
- Sentarse hacia atrás: la presión se desplaza hacia los talones de los esquís y el esquiador pierde la capacidad de liberar con sensibilidad el giro anterior.
- Rotación del tronco: los hombros y la pelvis giran como forma principal de terminar el giro, en lugar de un trabajo adecuado de las piernas y los cantos.
- La misma salida en cualquier situación: el corredor no responde al cambio de inclinación, radio, superficie o trazado de la pista.
Mirada del entrenador
El entrenador no evalúa la salida solo por una toma. Observa si el esquiador alcanzó la dirección prevista, cómo liberó el antiguo esquí exterior, si se mantuvo en equilibrio dinámico y si pudo iniciar el siguiente giro sin movimientos de corrección. Una buena salida no es la más larga ni la más corta. Es adecuada a la situación y crea un inicio aprovechable del giro siguiente.
Fuentes y más lectura
- U.S. Ski & Snowboard – Level 100 Alpine Manual
- U.S. Ski & Snowboard – Alpine Training Systems
- The EMG, NIRS, and RPE responses to two turn transition techniques in alpine skiing
- Diseño de trazados y variables biomecánicas seleccionadas relacionadas con el riesgo de lesión en las carreras de esquí alpino
- Una comparación exhaustiva y validación de los métodos publicados para detectar el cambio de curva durante el esquí alpino
- Comparaciones de las técnicas de giro en esquí de esquiadores experimentados e intermedios
- Mecánica de los giros en cuña en el esquí alpino
- El ancho de la cintura de los esquís influye en la cinemática de la articulación de la rodilla en el esquí alpino
- Biomecánica del esquí alpino – Universidad de Jyväskylä