Qué significa el trabajo de rodillas
Trabajo de rodillas es un término técnico habitual para el flexionado, estirado y guiado lateral coordinado de las extremidades inferiores durante el esquí. No se trata de una torsión aislada de las rodillas ni de una regla de competición. El movimiento de las articulaciones de las rodillas debe ir de la mano del trabajo de tobillos y caderas, de la posición del tronco, del movimiento del centro de gravedad y de la reacción de los esquís sobre la nieve. Desde el punto de vista biomecánico, por eso no se puede valorar de forma fiable la técnica ni la actividad de los músculos solo por el ángulo de la rodilla.
Las rodillas ayudan al esquiador a:
- mantener una postura móvil y equilibrada,
- soltar los cantos antiguos y entrar en un nuevo giro,
- cambiar el canteo de los esquís junto con tobillos y caderas,
- regular la presión entre los esquís y en el sentido longitudinal del esquí,
- absorber las irregularidades y mantener el contacto de los esquís con la nieve,
- crear una longitud distinta de la pierna exterior y la interior en el giro.
Cómo trabajan las rodillas en el giro
El trabajo de rodillas no tiene una única forma invariable. Depende de la velocidad, el radio del giro, la inclinación de la pista, la superficie, el terreno, los esquís y la intención de la bajada.
Durante la transición entre giros el esquiador reduce la presión y libera los cantos del giro anterior. A menudo flexiona entonces la antigua pierna exterior y permite que el cuerpo pase por encima de los esquís o que los esquís pasen por debajo del cuerpo. La nueva pierna exterior se prepara para asumir el apoyo de forma progresiva. Sin embargo, no toda transición requiere una bajada marcada de la postura; el movimiento debe responder a la situación.
Durante la conducción del giro la nueva pierna exterior suele alargarse relativamente y la pierna interior acortarse más. Esta diferencia crea espacio para inclinar y angul ar el cuerpo y ayuda a mantener la pelvis en una posición útil. Las rodillas se mueven junto con los pies y los muslos, no de forma forzada contra la dirección de los esquís.
Al final del giro una flexión adecuada puede ayudar a gestionar el aumento de la presión, adaptarse al terreno y preparar la liberación de los cantos. Pero no debe tratarse de un colapso repentino de las piernas ni de sentarse hacia atrás.
Aunque en la enseñanza a menudo se destaca el esquí exterior, la distribución de fuerzas entre las piernas no es la misma durante todo el giro. Las mediciones muestran que la carga de la rodilla exterior no es, en cada componente de la fuerza y en cada fase, automáticamente mayor que la carga de la rodilla interior. Del mismo modo, no se puede afirmar sin más que un giro tallado cargue siempre más las rodillas que uno derrapado.
El canteo no es solo empujar las rodillas hacia dentro
El movimiento lateral de las rodillas participa en el cambio del ángulo de canto, pero la indicación «lleva las rodillas hacia dentro» por sí sola es incompleta. Si el esquiador mueve las rodillas sin un trabajo adecuado de tobillos, caderas y tronco, puede aparecer una postura inestable, un canteo distinto de los esquís o la típica posición de las piernas en forma de A.

Un canting eficaz surge de la combinación de la inclinación de todo el cuerpo y la flexión en las distintas partes de la cadena de movimiento. La rodilla sigue siendo móvil, pero no debe ser empujada con fuerza a una posición extrema. El ancho del esquí también influye en la cinemática de la rodilla; en esquís muy anchos sobre una superficie dura se midieron estrategias de movimiento diferentes y una aproximación a mayores rangos de movimiento en algunos planos.
Trabajo de las rodillas en los niños
En los niños, la prioridad es el equilibrio general y la movilidad natural por encima de imitar la gran flexión de un corredor adulto. Las capacidades motrices, la experiencia, la fuerza y la capacidad de entender una instrucción se desarrollan gradualmente. Por eso, la tarea técnica debe corresponder a la edad y al nivel de esquí del niño.
En la práctica de entrenamiento suelen ser más eficaces las tareas de movimiento claras que las indicaciones aisladas sobre una sola articulación. En una pendiente adecuadamente fácil, el niño puede, por ejemplo:
- alternar una postura más alta y otra más baja sin sentarse hacia atrás,
- pasar por suaves ondulaciones del terreno de manera que las piernas sigan el relieve,
- alternar giros más largos y más cortos,
- percibir el estiramiento progresivo de la pierna exterior y el acortamiento de la interior,
- probar una liberación fluida de los cantos sin salto.
El objetivo no es lograr la mayor flexión posible. Una postura demasiado baja puede limitar el movimiento posterior, aumentar la fatiga y llevar a esquiar sobre los talones de los esquís. En cambio, unas piernas completamente estiradas y rígidas dificultan la regulación de la presión y la reacción ante las irregularidades.
Contexto de competición
En el esquí de competición, el trabajo dinámico de las piernas ayuda a mantener una trayectoria adecuada, a crear presión antes y con más fluidez y a reaccionar a las puertas, a los cambios de pendiente y a las irregularidades. La investigación del esquí de alto nivel describe diferentes exigencias de movimiento y musculares entre disciplinas; especialmente el slalom presenta cambios más rápidos y más amplios que las disciplinas de velocidad. Sin embargo, la técnica exitosa no la determina el movimiento máximo de las rodillas, sino su momento y su coordinación con todo el cuerpo.
El joven corredor necesita saber extender las piernas o acortarlas activamente según la situación. Una indicación unilateral como «empuja con la exterior» puede llevar a rigidez, carga tardía o pérdida de contacto del esquí interior con la nieve. El entrenador observa sobre todo la fluidez de la transición, el eje de la extremidad inferior, la posición de la pelvis, el contacto de los esquís con la nieve y si el movimiento ayuda a la trayectoria elegida.
Errores típicos
- Rodillas estáticas: el esquiador permanece en una postura igual de flexionada y crea el giro sobre todo girando el tronco.
- Sentarse hacia atrás: las rodillas se flexionan, pero la pelvis cae detrás de los pies y la presión se traslada a los talones de los esquís.
- Empujar una rodilla hacia dentro: los esquís tienen distinto ángulo de canto y entre las rodillas surge una posición en A sin función.
- Salto en cada transición: un movimiento hacia arriba demasiado marcado descarga los esquís más de lo que requiere la situación y puede romper el contacto con la nieve.
- Hundimiento repentino de la pierna exterior: el apoyo desaparece antes de soltarse y formar un nuevo arco.
- Flexión extrema o extensión: la articulación pierde margen de movimiento para la siguiente reacción.
Desde el punto de vista de la seguridad, no es adecuado enseñar a un niño a girar la rodilla por la fuerza contra la posición del pie y del esquí. Un estudio biomecánico de laboratorio mostró una carga desfavorable sobre el ligamento cruzado anterior al combinar la torsión de la pierna inferior con la rodilla totalmente extendida o extremadamente flexionada. Este dato no puede confundirse con un diagnóstico ni con una pauta de tratamiento individual. El dolor, la hinchazón o la sensación de inestabilidad deben quedar en manos de un profesional sanitario.
Mirada del entrenador
El entrenador no valora el trabajo de las rodillas por lo muy flexionadas que aparecen en una foto. Lo más importante es, cuándo las piernas se acortan y se alargan, si se mantienen elásticas y si el movimiento mejora el equilibrio, la conducción de los esquís y el contacto con la nieve. Un buen trabajo de rodillas es fluido, adecuado a la situación y está conectado con los tobillos, las caderas y el tronco. La rodilla no es por sí sola el motor del giro; es un eslabón de todo el sistema de movimiento.
Fuentes y lecturas adicionales
- U.S. Ski & Snowboard – Alpine Training Systems
- U.S. Ski & Snowboard – Level 100 Alpine Ski Fundamentals Instructor Manual
- Klous, Müller, Schwameder – Three-dimensional knee joint loading in alpine skiing
- Zorko et al. – The Waist Width of Skis Influences the Kinematics of the Knee Joint in Alpine Skiing
- Gilgien et al. – Recent Kinematic and Kinetic Advances in Olympic Alpine Skiing
- Muscle-tendon unit length changes in knee extensors and flexors during alpine skiing
- Spörri et al. – Biomechanical factors influencing the performance of elite Alpine ski racers
- Hame, Oakes, Markolf – ACL injury, tibial torque and knee flexion angle during alpine skiing
- Interski – Influence of Motor Abilities on Learning of Alpine Ski Technique