Definición
Bastones de esquí forman parte del equipo y ayudan al esquiador con el equilibrio, el ritmo del movimiento, el impulso y el desplazamiento en llano. La FIS los describe en las especificaciones del equipamiento de competición como una ayuda que facilita el esquí y el mantenimiento del equilibrio. El bastón se compone principalmente de la empuñadura, la dragonera o sistema de liberación, el cuerpo del bastón, la arandela y la punta.
Importancia práctica
En el esquí alpino, los bastones cumplen varias funciones. El impulso facilita la salida, el desplazamiento en llano o levantarse después de una caída. Un breve contacto del bastón con la nieve puede apoyar la sincronización y el ritmo de los giros encadenados, especialmente en el giro corto, en pendientes pronunciadas y en terreno irregular. En un giro largo sobre canto, la plantada suele ser menos marcada y a veces se manifiesta solo con el movimiento de la mano o un ligero toque en la nieve.
Sin embargo, el bastón no debe sustituir una postura equilibrada. Si el esquiador se apoya en los bastones, los planta muy por delante o los balancea de forma marcada desde el hombro, puede alterar la posición del tronco y la conducción fluida de los esquís.
Elección de la longitud y el diseño
Una prueba orientativa habitual consiste en poner el bastón con la empuñadura hacia el suelo y sujetarlo justo debajo de la arandela. El antebrazo debe quedar aproximadamente horizontal y el codo formar un ángulo cercano a noventa grados. Se trata de una ayuda práctica, no de una norma de competición. El resultado depende de la altura de las botas de esquí, las proporciones corporales, la técnica y el uso previsto.
Los bastones demasiado largos pueden obligar al esquiador a levantar el hombro o a plantar el bastón lejos del cuerpo. Los demasiado cortos dificultan un impulso eficaz y pueden favorecer un descenso innecesario del tronco. En el caso de un niño, también hay que comprobar el diámetro de la empuñadura: debe poder rodearla de forma natural con el guante, sin apretar con rigidez.
La arandela evita que el bastón se hunda en exceso. Las arandelas pequeñas se usan habitualmente en pistas preparadas, y las grandes en nieve blanda. La FIS prohíbe las arandelas metálicas en el equipamiento de competición por riesgo de lesión; esta disposición pertenece a las reglas de carrera y no es una guía para evaluar cualquier bastón recreativo.
Bastones en la enseñanza de los niños
Un principiante no tiene por qué recibir bastones desde la primera fase de aprendizaje. Esquiar sin ellos puede ayudar al niño a centrarse en la postura básica, el equilibrio, el frenado, el cambio de dirección y el levantarse por sí mismo. Sin embargo, no existe una única edad adecuada para todos los niños. Lo determinan el nivel motor, el control de los esquís, el terreno y el objetivo del ejercicio concreto.

Una vez incorporados los bastones, el niño primero aprende a transportarlos con seguridad, a mantener las manos delante del cuerpo y a usar el impulso en llano. La plantada del bastón en el giro debe llegar poco a poco. El entrenador puede alternar descensos con bastones y sin ellos para que el bastón apoye el ritmo, pero no se convierta en un apoyo del que dependa la técnica.
El uso de la dragonera depende de su diseño. La dragonera clásica, la correa desmontable y el sistema de liberación de seguridad no se manejan igual. El niño debe usar el sistema según las instrucciones del fabricante y del entrenador.
Esquí de competición
En el slalom, los bastones suelen llevar protectores de plástico para las manos y los nudillos, porque el corredor aparta activamente los palos de la articulación. El protector debe ser compatible con la empuñadura y estar bien fijado. En el gigante y en las disciplinas de velocidad también se utilizan bastones moldeados, que se adaptan mejor al cuerpo en la postura de descenso. Se trata de una práctica de la disciplina, no de un requisito universal para las competiciones infantiles.
En las competiciones hay que atenerse a las reglas vigentes de la FIS, a las normas nacionales y a las bases concretas del evento. La FIS publicó las reglas internacionales vigentes de las disciplinas alpinas para la temporada 2026/27 en julio de 2026.
Errores típicos y visión del entrenador
Los errores más comunes son una longitud inadecuada, llevar los brazos demasiado atrás del cuerpo, abrir demasiado los brazos, un gran impulso desde el hombro y clavar el bastón demasiado tarde. Antes de esquiar hay que comprobar que la empuñadura no esté suelta, que la dragonera no esté dañada, que falte el aro, que el cuerpo del bastón esté doblado o agrietado y que la punta tenga daños peligrosos.
El entrenador no solo observa si el niño ha clavado el bastón. Lo más importante es si el movimiento sale de una mano suficientemente relajada, si favorece el ritmo y no rompe el equilibrio. El bastón correcto es aquel que el joven esquiador maneja con seguridad y que le ayuda a resolver una tarea motriz concreta.
Fuentes y más lecturas
- FIS – Alpine Skiing Documents: normas y documentos internacionales actuales
- FIS – Specifications for Alpine Competition Equipment 2026/27
- FIS – Specifications for Alpine Competition Equipment 2025/26, capítulo Ski poles
- FIS – General Regulations y Code of Conduct for Skiers and Snowboarders
- ISO 7331 – Ski-poles for alpine and touring skiing: requirements and test methods
- REI Co-op – How to Choose Ski Poles